AVANCES,
EXTENCIONES DE NUESTROS CONOCIMIENTOS
Recuerdo mis dibujos de
cuando eran niña, no eran lo más hermosos del mundo, creo que eran iguales a
los millones de dibujos que hacíamos mis compañeros y yo en clase de arte para
alguna ocasión especial, día del padre, día de la madre, día de la familia,
etc. Conforme fui creciendo, mis dibujos mejoraron mucho, al contrario de mis
compañeros; hoy me considero una muy buena pintora y dibujo muchísimo mejor que
hace unos años. “Comenzamos con representaciones primitivas y literales de
terreno que vemos a nuestro alrededor, y vamos avanzando hacia
representaciones, cada vez más precisas y abstractas” (Carr, 2010,
pág. 56) .
Tal como yo con mis dibujos, la tecnología va avanzando
cada vez más; lo malo de todo esto, es que no seré capaz de seguirle el ritmo,
nunca avanzaré tanto como la tecnología lo ha logrado a través de los años. En
mi clase de Antropología y Teología hablamos de los mapas y cómo éstos
contenían todo tipo de información y conocimiento; el mapa es un modelo, una
reducción de la realidad, decíamos en clase; pero lo más increíble es cómo el
hombre logró hacer la percepción de un lugar y plasmarla en un papel. El mapa
permitió al hombre ubicarse en el espacio y el tiempo, quitó miedos y logró que
hiciéramos exploraciones más allá de nuestro territorio.
Por el otro lado, el hombre, o los monjes, crearon el
reloj; que invento éste… Desarrolló una sociedad que iba sin prisa a una que
corría. A lo largo de la lectura del capítulo encontré, que así fueran
sociedades antiguas, la competencia en el mercado existía y gracias a esta, el
reloj llegó al mercado, marcó unas pautas y un modelo de vida. ¿Cómo será
posible que el hombre no se dé cuente qué es lo que está creando? En el libro
de la Galaxia Gutenberg, vemos esto, el “animal creador”, que crea e inventa
aparatos, pero nunca piensa en las consecuencias que sus creaciones pueden
acarrear. “El reloj mecánico cambió nuestra forma de vernos. Y al igual que el
mapa, cambió la forma en la que pensamos” (Carr, 2010, pág. 61) , todos los inventos
cambian algo de nuestros comportamientos, pero, ¿son realmente necesarios?
Esta
frase que encontré después de visitar la página web de Nicholas Carr, en un
link sobre los comentarios del libro, me llevó a esta: “The technologies we use
to find, store, and share information can literally reroute our neural
pathways” (Anónimo) y
según Carr, estas tecnologías son las que más tienen influencia sobre nuestras
mentes, de acuerdo con su clasificación. Las “tecnologías intelectuales” nos
dejan un mensaje (“ética intelectual”).
La
tecnología determina mi vida, puede que sea buena dibujando sobre papel, pero
ahora que sé manejar Photoshop puedo
hacer algo mejor y mucho más elaborado que los trazos que hago en papel con un
lápiz o un carboncillo. O por otro lado,
la tecnología no me determina, puedo utilizar photoshop para mejorar mi
creación en el papel. Esa es la cuestión ahora, ¿la tecnología determina mi
vida o no? De lo único que estoy segura, es que la tecnología ha mejorado
muchos aspectos de la vida humana, pero esta no ha podido crear una
homogenización en la población, siguen habiendo un bache enorme entre lo
desarrollado y lo que no está, entre lo que saben y los analfabetas.
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