Es imposible para mí pensar que hoy en día los
libros van a desaparecer, pero las nuevas lógicas del mercado han causado que
el libro impreso se traslade hacia una nueva era, la era digital. La lectura ha
empezado a cambiar drásticamente, ya no nos podemos concentrar demasiado tiempo
en los textos impresos pues hay muchos factores distrayéndonos todo el tempo. Como
estamos "megaconectados", no podemos leer 20 hojas impresas sin mirar
de reojo el celular, o responder el chat de Facebook; nuestra capacidad de
concentrarnos en algo por un periodo de tiempo determinado está siendo
modificada por las costumbres que hoy en día tenemos frente a la vida diaria.
Con la aparición de los hipervínculos, la
lectura lineal ha ido desapareciendo poco a poco, ¿cómo es posible que las
cosas cambien solo por acomodarse a las nuevas tecnologías? Porqué el internet
es ahora el que “manda” en el comercio, no significa que las otras tecnologías
tengan que mover sus logias y parecerse al otro, a su competencia. Lo vemos en
la televisión, más exactamente en las noticias, están presentando una noticia y
abajo vemos lo que sigue, y lo que viene después de eso ¿qué nos está pasando?
Sé que queremos estar informados, pero ¿es justo que nos llenen así de
información? (ahora empiezo a entender la subinformación en los medios). Aunque
la red sea libre, nos da eso, cantidades de información, y quedamos como el
perrito que mira asombrado al mundo, moviendo su cola; lo bueno de esta es que
podemos profundizar en lo que queremos.
Estoy de acuerdo con la cita que Nicholas
Carr hace en el capítulo 6 de Steven Jhonson,
"temo que uno de los goces de la lectura −la inmersión absoluta en otro
mundo, creado por el autor− pueda verse comprometido. Acabaremos leyendo libros
como leemos revistas y periódicos: picoteando un poquito aquí y un poquito
allá" (Carr, pág. 129) . El temor es el
mismo, me da miedo que nuestro cerebro se "amolde" tanto a estas
nuevas tecnologías, que terminemos dejando atrás a los libros y ya no podamos
sumergirnos en aventuras, por el contrario, haciendo lecturas superficial donde
ni siquiera juegue nuestra imaginación.
Acepto ser una buena lectora, pero no tan
buena como antes. Cómo es posible que hace dos meses me haya leído tres libros
en 10 días, que me haya quedado completamente hipnotizada por ellos; me enamoré
de la historia y los personajes, tuve un buen tiempo (lástima que haya durado
poco) y ahora me acuerdo de la mitad de los acontecimientos que pasaron. ¿Es mi
memoria? ¿Mi capacidad de almacenamiento? o ¿es que me he metido tanto en las
nuevas lógicas que ahora mi cerebro se amoldó para retener información poco
tiempo? Esta trilogía me la leí en mi iPad, en la aplicación
de iBooks, pude introducirme en la historia, pero me queda la duda si con el
libro en mis manos, el pasar de las hojas y el olor de estas, me hubiera dejado
sentir más esta.
"De todos los instrumentos del hombre, el más
asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son extensiones de su cuerpo. El
microscopio, el telescopio, son extensiones de su vista; el teléfono es
extensión de la voz; luego tenemos el arado y la espada, extensiones del brazo.
Pero el libro es otra cosa: el libro es una extensión de la memoria y la
imaginación" (Borges)
No hay comentarios:
Publicar un comentario