miércoles, 3 de abril de 2013

Reseña capítulo 5 y 6 ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes?




Es imposible para mí pensar que hoy en día los libros van a desaparecer, pero las nuevas lógicas del mercado han causado que el libro impreso se traslade hacia una nueva era, la era digital. La lectura ha empezado a cambiar drásticamente, ya no nos podemos concentrar demasiado tiempo en los textos impresos pues hay muchos factores distrayéndonos todo el tempo. Como estamos "megaconectados", no podemos leer 20 hojas impresas sin mirar de reojo el celular, o responder el chat de Facebook; nuestra capacidad de concentrarnos en algo por un periodo de tiempo determinado está siendo modificada por las costumbres que hoy en día tenemos frente a la vida diaria.

Con la aparición de los hipervínculos, la lectura lineal ha ido desapareciendo poco a poco, ¿cómo es posible que las cosas cambien solo por acomodarse a las nuevas tecnologías? Porqué el internet es ahora el que “manda” en el comercio, no significa que las otras tecnologías tengan que mover sus logias y parecerse al otro, a su competencia. Lo vemos en la televisión, más exactamente en las noticias, están presentando una noticia y abajo vemos lo que sigue, y lo que viene después de eso ¿qué nos está pasando? Sé que queremos estar informados, pero ¿es justo que nos llenen así de información? (ahora empiezo a entender la subinformación en los medios). Aunque la red sea libre, nos da eso, cantidades de información, y quedamos como el perrito que mira asombrado al mundo, moviendo su cola; lo bueno de esta es que podemos profundizar en lo que queremos.

Estoy de acuerdo con la cita que Nicholas Carr hace en el capítulo 6 de Steven Jhonson, "temo que uno de los goces de la lectura −la inmersión absoluta en otro mundo, creado por el autor− pueda verse comprometido. Acabaremos leyendo libros como leemos revistas y periódicos: picoteando un poquito aquí y un poquito allá" (Carr, pág. 129). El temor es el mismo, me da miedo que nuestro cerebro se "amolde" tanto a estas nuevas tecnologías, que terminemos dejando atrás a los libros y ya no podamos sumergirnos en aventuras, por el contrario, haciendo lecturas superficial donde ni siquiera juegue nuestra imaginación.

Acepto ser una buena lectora, pero no tan buena como antes. Cómo es posible que hace dos meses me haya leído tres libros en 10 días, que me haya quedado completamente hipnotizada por ellos; me enamoré de la historia y los personajes, tuve un buen tiempo (lástima que haya durado poco) y ahora me acuerdo de la mitad de los acontecimientos que pasaron. ¿Es mi memoria? ¿Mi capacidad de almacenamiento? o ¿es que me he metido tanto en las nuevas lógicas que ahora mi cerebro se amoldó para retener información poco tiempo? Esta trilogía me la leí en mi iPad, en la aplicación de iBooks, pude introducirme en la historia, pero me queda la duda si con el libro en mis manos, el pasar de las hojas y el olor de estas, me hubiera dejado sentir más esta.


"De todos los instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son extensiones de su cuerpo. El microscopio, el telescopio, son extensiones de su vista; el teléfono es extensión de la voz; luego tenemos el arado y la espada, extensiones del brazo. Pero el libro es otra cosa: el libro es una extensión de la memoria y la imaginación" (Borges)


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